El Tribunal Supremo ha determinado que será el Tribunal de Instancia de Ourense el encargado de instruir la causa relacionada con una estafa denunciada por un vecino de la ciudad gallega, que perdió 444 euros tras adquirir un teléfono móvil a través de internet que nunca recibió.
La investigación permitió identificar al titular de la cuenta bancaria donde fue transferido el dinero, un vecino de Albacete que también figura como sospechoso en una serie de fraudes cometidos semanas después en varios quioscos de esa ciudad.
Según las denuncias, el presunto autor utilizó un método basado en la obtención fraudulenta de códigos de recarga Paysafecard. Tras solicitar la compra de las tarjetas, fingía problemas con el pago y aprovechaba un descuido para fotografiar los códigos PIN impresos en los recibos, permitiéndole utilizar el saldo sin necesidad de llevarse físicamente los comprobantes.
Los hechos se repitieron en varios establecimientos, incluidos quioscos de la ONCE, cuyos responsables aportaron descripciones coincidentes del sospechoso y datos sobre el vehículo utilizado, un Mercedes.
A la hora de determinar qué órgano judicial debía asumir la investigación de la estafa sufrida en Ourense, la Fiscalía defendió la aplicación del principio de ubicuidad, al haberse producido en esa ciudad parte de los elementos esenciales del delito, incluida la disposición patrimonial realizada por la víctima.
El Alto Tribunal ha respaldado este criterio y ha atribuido la competencia al Tribunal de Instancia de Ourense, que continuará con las diligencias para esclarecer los hechos y determinar la posible conexión entre las distintas estafas investigadas.













